Por Julián Katari

¿A quién conviene el recambio institucional?

Hay en este momento en Argentina una discusión en todos los sectores políticos opositores al gobierno.

Luego de las masivas movilizaciones contra la reforma previsional en diciembre del 2017, que asombraron a propios y extraños, y que tuvieron una enorme repercusión en toda Latinoamérica, los sectores peronistas comenzaron a pensar ¨hay 2019¨, ya que estaban resignados a dos mandatos de Macri.

Ya que para ser ¨Opositor¨ hay que oponerse, bienvenidos compañeros al campo de la oposición.

La llegada de algunos sectores peronistas a la oposición, y sus contradicciones en aumento con el gobierno, le suman complejidad a las propuestas políticas en el seno del pueblo. Vienen en una oposición muy suave, ¨acomplejada¨ por la acusación macrista-radical de ser golpistas, responsabilizándolos de haber hecho caer a Illia, a Alfonsín con los saqueos del ‘89 (saqueos que si promovieron) , y a De la Rua con la rebelión popular de Diciembre del 2001 (cosa que es totalmente falso, el peronismo no participó de esa rebelión)

Su posición es aguantar hasta el 2019, nada de agitar las aguas, ¨armar¨ es la consigna (quiere decir tejer alianzas políticas), y en eso están todos, desde Pichetto y Urtubey, hasta la CGT, desde un sector de los movimientos sociales ex-piqueteros (porque ya no bloquean), hasta Moyano (que está siendo atacado con dureza luego de ser un jugador en la sombra del macrismo, y ni acosado da pelea), hasta el Kirchnerismo con Cristina a la cabeza.

Lo del kirchnerismo merece un párrafo aparte, sector aislado y muy minoritario dentro del peronismo antes del 2001, accede a la candidatura presidencial en cabeza de Néstor Kirchner como consecuencia del pánico y la cobardía de los pesos pesados del justicialismo, que no veían la posibilidad de estabilizar la situación política-económica en caso de acceder al gobierno, recordemos que en aquel diciembre se cayeron cinco presidentes (cuatro de ellos peronistas, y la consigna popular era ¨que se vayan todos¨)  temían a la movilización popular y la inestabilidad que ella generaba. En cierto sentido, este hecho los convierte a los Kirchner, en hijos adoptivos de aquel glorioso Diciembre, porque no nacieron de su vientre, no participaron de aquellos hechos, pero sin ellos jamás hubiesen podido llegar. Pero, hijos malagradecidos al fin, que no se cansan de denigrar de aquellos días de Dignidad, diciendo a quien quiera oír que ¨No podemos volver a esos días tristes y trágicos¨. Pero los tiempos han cambiado, y hoy  prima el ¨realismo¨, hasta en los socios menores ¨por izquierda¨ del kirchnerismo, que sueñan con ser la pata izquierda de un nuevo movimiento histórico, reducidos a la mínima expresión porque el ¨movimiento histórico¨ se soporta sobre dineros que no llegan cuando no se está en la administración burocrática del estado, y menos cuando las arterias del lado izquierdo del corazón están tapadas; imbuidos sus dirigentes de la retórica de la  ¨seriedad del manejo del poder¨ hacia afuera y de una exhortación a ser ¨más agresivos en el ejercicio de la política¨ hacia su militancia,  del choque de las dos actitudes opuestas prevalecerá  la ¨seriedad¨, porque el socio mayor tiene la potestad de la desvinculación del molesto  y el chantaje de quedar con las manos vacías opera con crudeza, así los escasos que vayan quedando o migran hacia otras experiencias políticas o se suman a la ¨real política¨ que es para muy pocos.

Sector importante a tener en cuenta , los movimientos sociales, que con esa denominación resuelven la contradicción de haberse llamado piqueteros y no ejercer el piquete (en un sector mayoritario por no tener la voluntad), hoy por voluntad la mayoría, y por falta de cuadros una minoría muy abnegada, se encuentran ejerciendo la beneficencia. Esta caridad o solidaridad dependiendo el caso, no desafía al Estado, ni siquiera al Gobierno. Podemos decir que así como se está trabajando, si no se profundiza la confrontación, lo que se hace es ¨CONTENER¨ la reacción popular, por eso el Estado sigue financiando planes, comedores, merenderos, etc. ¨Contener¨, palabra muy en boga en boca de algunos líderes ya no tan inocentes. Los dirigentes más reconocidos de estos movimientos sociales, también están midiendo fuerzas hacia el 2019, ¨tejiendo¨, ¨armando¨, por eso se molestan con declaraciones como las de D´Elía, al margen de que fueron manipuladas y sean sinceras o no, los aleja del “armado de estructuras” para la disputa de un lugar en la candidatura ANTIMACRI del 2019, NO QUIEREN OTRO DICIEMBRE DEL 2001, no quieren patear el tablero.

El trotskismo ha tenido en los últimos años un pequeño auge electoral, poco a poco ha ido concentrando fuerzas en ese espacio de disputa institucional, posicionando allí sus cuadros mas prominentes. Lograron un reconocimiento público y mediático encabezando luchas como la que se da por la legalización del aborto, que los posiciona en los debates de la clase media, donde se constata el aumento de su caudal electoral, situación que a su vez los condiciona, y así sea muy discutible cual será el techo electoral al que puedan aspirar, lo cierto es que van a apostar a romper el techo de 5-6 % en 2019, todos sus esfuerzos se encaminan hacia allá y las turbulencias sociales fuertes no les atraen, sus consecuencias siempre son impredecibles, tampoco quieren patear el tablero.

Parece que todos le tienen PÁNICO a una nueva rebelión popular, de consecuencias impredecibles, donde el pueblo argentino ejerza el protagonismo en forma directa, donde muchos puedan perder sus “capitales políticos” a cuenta del terremoto.

Ahora bien, ¿es cierto que el peronismo quiere llegar al 2019 solo por su ¨complejo culposo de golpista arrepentido¨?

¿Es posible ¨Volver¨ como dice la consigna kirchnerista otra vez a un gobierno que tenga un programa redistributivo con las políticas económicas y sociales y las alianzas de clase que tuvieron Néstor y Cristina en su primer gobierno?

¿De qué manera piensan articular sus fuerzas los movimientos sociales hegemónicos, la ¨Evita¨, la CCC y la expresión que responde al Papa Francisco dentro del bloque Antimacri ? ¿Con qué programa?

¿Es una aspiración con fundamentos sólidos que el trotskismo se plantee romper el techo del 5-6 % y llegar a los dos dígitos de caudal electoral? ¿Cómo se articula esa estrategia electoral con el desarrollo de la lucha de clases para la toma del poder?

Muchas preguntas.

En primer lugar la caracterización que hacemos del gobierno de Macri, es que es la expresión mas genuina del poder real; es el poder formal y el poder real en una sola dosis , son los dueños del poder gobernando sin intermediarios, banqueros, pooles sojeros, mineras , exportadores, y las multinacionales en donde antes había ¨delegados¨( politiqueros y tinterillos), por eso este gobierno golpea y humilla hasta sectores que históricamente fueron las bases sociales de la dominación burguesa, como los militares y sus familias, sectores industriales y también del campo, hasta la actividad hípica y los hipódromos con toda su herencia cultural aristocrática son desechables para estos fanáticos pro-británicos y pro-israelíes, lo de cachorros de EE.UU. ya no es novedad.

Esta clase burguesa-imperialista super concentrada que esta en el gobierno, le esta dejando en claro a todo el resto del país, A TODOS, que van a destruir no solo al pueblo sino que vinieron a sentar las bases de la desintegración de la PATRIA, entiéndase su integridad Territorial, la permanencia de nuestro justo reclamo territorial sobre Malvinas e islas del Atlántico Sur, los Mares Territoriales, el Acuífero Guaraní, la Hidrovía del Paraná, los Accesos Bioceánicos del Sur, la Antártida Argentina (donde ya hay un acuerdo británico-chileno para repartirse nuestro sector), la pesca en nuestros mares que es saqueada impúdicamente por capitales británicos-franceses-españoles, y este plan antinacional se va a incrementar en la medida que avance, acelerándose con consecuencias trágicas.

Este plan imperialista va a generar una reacción masiva de rechazo en muy amplios sectores sociales, y hacia el 2019 se irán  creando las condiciones de una gran Alianza Opositora, que traccionara a todo el arco opositor, desde la izquierda hasta la derecha desplazada del pequeño circulo gobernante, pero ese arco amplio, que ejercerá una gran presión, incluso hasta el punto del chantaje, tendrá una hegemonía muy clara, y no será precisamente de izquierda.

Las alianzas políticas y sociales que se están fraguando dan claridad del Programa que puede salir de tales acuerdos, un programa extremadamente limitado en sus alcances, en su compromiso con las necesidades populares y sus definiciones patrióticas, un programa burgués neoliberal moderado, que rápidamente entrará en problemas, y que puede desembocar en otra crisis política de consecuencias aún mayores.

En ese espacio político se sienten muy cómodos el peronismo oficialista de Pichetto y Urtubey, también Masa y Randazzo, la CGT y todos sus gordos, Moyano y el sector mas vacilante de los movimientos sociales, encabezados por la Evita y sus socios de la CCC y los Francisquistas. También es muy factible que sectores cada vez mayores del radicalismo se desprendan y se sumen a esa gran alianza, e incluso no es descartable que las ratas abandonen el barco antes del naufragio en forma ¨ordenada¨, a todos estos sectores y otros de orden regional,  que tendrán una clara hegemonía, les conviene una salida ¨institucional y democrática¨ ( léase tranquila y dentro de la gobernabilidad burguesa)

No es cuestión de complejos, sino de conveniencias, como siempre.

El Kirchnerismo y Cristina en particular, concita el apoyo de una parte importante del electorado, en las cuentas de ese sector pesa ese hecho y buscan un reacomodo de fuerzas al interior del peronismo que los favorezca, pero sus alianzas son a la derecha, y las condiciones económicas no fueron las mismas en el segundo gobierno que en el primero, mucho menos para un tercero, el programa resultante será aún más limitado que el de su segundo mandato, por eso el ¨vamos a volver¨ no es sino un sueño nostálgico, las condicionantes llevan a otro lado.

Y el trotskismo repetirá la estrategia del 2015, de ir en solitario e igualando en el discurso a macristas y peronistas, no tienen opción, una política de alianzas tácticas con sectores peronistas y sociales socialdemócratas los llevaría a una explosión interna; el chantaje del voto útil y la desesperación popular por sacarse de encima a Macri, agudizará su aislamiento de los sectores mas humildes, y la acusación de ¨colaboración encubierta¨ con la derecha los golpeará; los sectores de capas medias que hoy son el centro de su trabajo político y agitativo, son siempre vacilantes y tienen una claridad meridiana de lo que significa la conveniencia personal y el voto útil, y terminando el justo reclamo por la despenalización del aborto, no serán las y los porteños de buenos modales los que empujen luchas revolucionarias, todo esto hace presagiar que no podrán pasar el techo del 5-6 %, incluso podrían perderlo.

La política ha sido siempre la combinación de dos elementos que no se han valorado con el rigor necesario en todo momento, las IDEAS y la FUERZA.

Hoy, los revolucionarios podemos decir, sin faltarnos un dejo de amargura en la boca, que estamos escasos de las dos, y en más de una oportunidad sobreestimamos o subestimamos alguna de ellas.

En las crisis se producen rupturas, y de las rupturas reacomodos de fuerzas, hundimiento de algunas, fortalecimiento de otras, muerte y nacimiento, lo NUEVO.

De la crisis institucional de diciembre del 2001, por cuenta de la incapacidad de transformarla en crisis de Poder para abrir una etapa revolucionaria, las consecuencias fueron el reacomodo del tablero político argentino, el surgimiento de un sector político que desarrollo una agenda de cambios parciales muchos de ellos de gran impacto. Nada de ese programa hubiese sido posible sin los fuegos de aquel glorioso diciembre y sus mártires.

Pero esos cambios no tocaron los cimientos de la dominación burguesa, ni era su objetivo.

Hoy los que seguimos aspirando a completar los cambios de profundidad que nunca se hicieron, los cambios revolucionarios, somos una minoría política que debe alentar la más amplia Unidad Antimperialista, pero con la convicción de que la correlación de fuerzas adversa se rompe SOLO CON EL DESBORDE POPULAR. Organizando la más amplia resistencia activa, alentando las explosiones populares allí donde surjan o puedan explotar, haciéndolas lo más conscientes posibles, con la meta puesta en que Macri se caiga antes del 2019, sin complejos, sin arrepentimientos cobardes, para evitar la recomposición de un  bipartidismo dentro de los límites del modelo y del sistema, construyendo un programa revolucionario con participación de las más amplias masas, discutiendo en las bases las medidas que debe tomar un nuevo gobierno popular, este odio popular debe explotar en las manos de los pusilánimes socialdemócratas y electoralistas, moviendo la ¨grieta¨ para el lugar donde polarice entre burgueses y revolucionarios.

En esas condiciones podremos forjar un partido revolucionario, enfrentando a la oligarquía y al imperialismo, con la unidad más amplia como el ancho de espada para dominar, y donde los aliados no lleguen, el de basto para dar y dar y dar.

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Categoría

Argentina, Política