Crónica de los desaparecidos mexicanos y su madre en Buenos Aires[1]
Por Estefanía Ciro – AlaOrillaDelRío

Los ojos de la madre se abrieron como para devorar el mundo.

José Revueltas. La venadita. 1979.

José Revueltas, el escritor mexicano, relata en un cuento que unos cazadores asesinan primero de un disparo a la madre venado como estrategia para cazar más fácil, posteriormente, todas las crías.

– Sí- dijo el cazador a su compañero-, cuando mata uno en primer lugar a la venada, después puede matar a las crías, porque ahí se quedan junto a ella…(79)

Esta vez los cazadores dejaron vivas a las madres. Este es un relato de su camino después de esas muertes.

  1. Testimonios y sordos

Doña María se sienta en la raíz de un fresno, a la entrada del Club Ferrocarril Oeste de Buenos Aires esperando ver cómo entra a la conferencia de CLACSO 2018. Ella está invitada para conversar en la tarde sobre la tragedia que la tiene caminando día y noche- y en donde le den la palabra-: la desaparición de cuatro de sus hijos en Oaxaca- México por el fuerzas del estado mexicano con apoyo de organizaciones criminales.

En su mano tiene una carpeta con fotos, una de ellas una impresión de cuatro rostros de hombre jóvenes, uno de ellos se parece mucho a Juan Carlos. Él es el hijo que la secunda y cuyo rostro no encubre por ningún momento su dolor; el último atentado que le hicieron- de ocho que van- lo tuvo hace unos meses.

En medio del calor ahogador de un fin de noviembre porteño y con la voz de Cristina Fernández de Kirchner que se impone en varias cuadras, yo levanto las cejas cuando retumba su voz tan polémica “ya no hay derechas ni izquierdas”. Doña María no ha podido entrar, su cansancio se recuesta sobre el tronco.

Viene de lejos, de Michoacán. Su ímpetu contraria su edad, como si fuera un acto de rebeldía de la justicia contra el tiempo. Toda la semana se va a mover en una agenda que la lleva y la trae por Buenos Aires, con su pañoleta blanca puesta en la cabeza, la que compró en los puestos de los alrededores del Club y que tenía un logo en contra del G20. Una madre mexicana de desaparecidos en las calles de Argentina; los pasos que andan y desandan las madres en los dos extremos de nuestra América.

Ese día está invitada a participar en la 8ª Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales que se realiza entre el 19 y 23 de Buenos Aires en el marco del 1º Foro mundial del pensamiento crítico gracias a la gestión del rector de la UAM- Cuajimalpa de México. Su mesa- Derechos humanos y emancipación/ Premio Juan Gelman CLACSO/ UNQ– la comparte con ocho personas y organizaciones más. Para el medio día ya ha entrado al coliseo, el área principal donde está la tarima y las pantallas en medio del calor de afuera multiplicado por tres. A la cinco la llaman al frente y ella, con su andar bonito y vestido floreado, sube con su hijo.

Como la he visto en otras ocasiones, repite su ritual de dignidad: se sienta y abre su carpeta. Saca la foto de sus hijos y la pone al frente suyo con todo el cariño y solemnidad que recuerda la vida antes de la tragedia; Juan Carlos espera atrás de ella. Estos segundos se detienen con la voz del presentador inaugurando el espacio y anunciando el premio en honor a la obra del Juan Gelman y dándole la bienvenida- y el premio- al reconocido Equipo Argentino de Antropología Forense. Hay discurso, agradecimiento, leen la dedicatoria que le escribe la artista que es hija de quien entrega la obra-premio, se aplauden, palmaditas en la espalda. Se acaba el espacio y el presentador anuncia al exministro de Justicia de Dilma Rousseff – que es quién va a moderar la mesa de Paz y Justicia entre Adolfo Pérez Esquivel y Alfredo Molano- resaltando que “merece una presentación especial”.

Para sorpresa de quienes esperábamos escucharla, Doña María no fue presentada, no pronunció palabra; con la solemnidad con la que acomodó su foto, se bajó de la tarima. Pocos, en medio del show, lo advirtieron. El escenario se perdió de conocer cómo se ha enfrentado al propio presidente Felipe Calderón y su política de exterminio, al estado criminal mexicano y la complicidad de toda la sociedad, y a la propia muerte rebrujando en la tierra con palos las fosas de todos las y los muertos.

CLACSO. Foto: Estefanía

Eso no para su andar ni tampoco opaca la vehemencia de su voz. Al siguiente día se presentó en un panel del mismo evento en el que los únicos expositores que llegaron fueron ella y su hijo Juan Carlos, por lo cual tuvimos la fortuna de escucharlos y conversar por más de una hora. Mientras CLACSO se debatió en los primeros dos días entre llamar la solución a la crisis del “progresismo latinoamericano” como el pueblo, la calle o las víctimas del neoliberalismo, el pueblo, la calle y las víctimas del neoliberalismo buscaban hacerse escuchar en su propio evento. Doña María sabe resolver paciente esta tensión entre voces y sordos, caminando ella misma a donde quiere ser escuchada,

Yo quiero decirles que hemos llevado una labor desde lo más mínimo hasta lo macro. Una de nuestras labores ha sido de concientización yendo a todas las universidades posibles, a las escuelas de alto nivel, para hermanar la lucha, por todas estas personas que sabemos que tienen los conocimientos adquiridos dentro de las aulas que no saben llevar a la práctica y a la vez nosotros tenemos una práctica que no podemos llevar a cabo en su totalidad porque nos hacen falta conocimientos.

Lejos del riesgo y la mezquindad de un México que se niega a aceptar la muerte que los ronda más allá del Día de Muertos, caminaron unos días en Buenos Aires. Esta ciudad donde la presencia del desaparecido-detenido es tan fuerte tanto por la manera en que sus familias les extrañan, reclaman y exigen justicia como en la forma en que la complicidad se respira; la ex ESMA, el lugar de las detenciones y desapariciones, está en su corazón, los detenidos-desaparecidos escuchaban las marchas o las hinchadas de River sobre Avenida del Libertador. A pesar de que nos insisten en que la ex ESMA es una prueba judicial y que no toquemos las paredes, caminando por Buenos Aires siento que toda la ciudad es una completa prueba judicial.

  1. La brigada

Juan Carlos tiene 40 años. Le da cátedra de organización de masas a quién se le siente al lado, es un volcán de ideas y de movilización. Desde que nos conocimos, insistió en un yo ya no sé quién soy y en expresar un preocupado ¿qué me falta por hacer? Siempre está pensando en qué hacer. Y la tarea y su trabajo son titánicos,

Lo que hacemos es crear la brigada nacional de búsqueda para intentar humanizar a la gente, es decir, de la deshumanización, vamos a buscar desaparecidos pero para empezar tenemos que buscar al ser humano que se está deshumanizando y que se está desapareciendo y que está perdiendo los valores desde la dignidad humana. Porque somos los mismos entonces estamos intentando hacer una reconstrucción del tejido social, nosotros mismos.

Según un informe de la Universidad Iberoamericana y del CMDPDH, entre el 2009 y el 2014 se encontraron 390 fosas clandestinas con 1418 cuerpos y 5786 restos en 23 estados del país, según un conteo que se hace sobre lo reportado en medios de comunicación. Los estados de mayor número de fosas reportadas son Coahuila, Chihuahua, Guerrero, Jalisco y Tamaulipas. Estos cinco estados concentran el 62% de las fosas registradas (http://www.cmdpdh.org/publicaciones-pdf/violencia-y-terror-hallazgos-sobre-fosas-clandestinas-en-mexico.pdf pg. 32).

El 2011 fue el año de mayor número de fosas reportadas por los medios: un total de 143. El segundo año de mayor reporte es el 2014. En esos años, también aumentó el número de personas registradas como desaparecidas en el RNPED y el número de homicidios dolosos. Se considera entonces que la inhumación clandestina de personas en una práctica “que vuelve a ser recurrente” cuyo fin es tanto “eliminar” el cuerpo de las personas como “dejar visibles las huellas de violencia ejercidas sobre ellas” (http://www.cmdpdh.org/publicaciones-pdf/violencia-y-terror-hallazgos-sobre-fosas-clandestinas-en-mexico.pdf pg 82). Terror y control, como dice Juan Carlos, el arma más letal que están usando en México es el terror. El informe concluye.

Por la dimensión y las características de las atrocidades que atestiguamos, no dudamos que la crisis de violencia que se vive es uno de los apartados más trágicos de nuestra historia y de América Latina en las últimas décadas (http://www.cmdpdh.org/publicaciones-pdf/violencia-y-terror-hallazgos-sobre-fosas-clandestinas-en-mexico.pdf pg 83).

La verdad es que la cifra es una primera disputa. El estado mexicano dirigido por Felipe Calderón (PAN) y Enrique Peña Nieto (PRI) no han tenido la voluntad para crear un mecanismo que permita tener un registro confiable de víctimas. Los gobernadores también los secundan, estados como Guerrero manifiestan su negativa a proporcionar información.

Desde que Felipe Calderón declaró la “guerra contra el narcotráfico” en el 2012, se desconoce el paradero de alrededor de 30 mil personas, y no se saben datos medianamente precisos sobre desaparición forzada. Los casos que cimbraron parcialmente la comodidad de la indiferencia de la sociedad fue el de los 43 jóvenes de Ayotzinapa en Guerrero.

Fotografía Mural. Mural realizado en las calles de Argentina. (Lo hizo un colectivo en honor de los detenidos-desaparecidos de México y Argentina)

Autores: Atrapasueños. Relato Urbano. Colectivo cultural: Krakatoa. Dirección: José Mármol 820, Boedo, Buenos Aires.Autores: Atrapasueños. Relato Urbano.

Como dice el informe especial sobre desaparición de personas y fosas clandestinas en México “el problema de las desapariciones desafía las capacidades y recursos del estado mexicano para dar respuesta (http://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/Informes/Especiales/InformeEspecial_20170406_Resumen.pdf1)”, por ejemplo la falta de definición jurídica de la desaparición forzada y los tipos, falta de una ley general, ausencia de coordinación y falta de equipos profesionales encargados en la búsqueda de personas desaparecidas. El caso más reciente que muestra la crisis en la que se encuentra México es el descubrimiento de la contratación pública de grandes camiones con enfriamiento donde se amontonan los cuerpos a espera de ser identificados; la sangre que goteaba de uno de ellos los puso en evidencia.

Es así que Juan Carlos y Doña María se enfrentan a un estado que asesina, que esconde, que no informa y que se niega a crear las herramientas para aliviar el duelo de miles de familias mexicanas. La brigada es su principal estrategia

Ante la segunda desaparición con mis hermanos, hicimos lo que mucha gente no hace que es investigar por cuenta propia, intentando conectar con el crimen organizado con quien tengas que ver, lo que necesitábamos era encontrar a quien nos hacía falta en ese momento y mucha de las familias en su condiciones van intentando hacer este ejercicio, hasta donde pueden.

Entonces hablar del tema de desaparecidos y hablar del tema de derechos humanos como es el tema de esta mesa, había que hablar un poco de la formación de defensores de derechos humanos empíricos y naturales que están haciendo hoy en México y en todo el mundo y que ha generado esa situación. Cuando las familias desde la parte popular bajan a hacer el proceso de las fiscalías, pensamos y creímos en aquel momento que algo iba a cambiar en las estructuras, pero no fue así. La polémica simulación ha seguido entonces lo que hoy ha generado la brigada nacional de búsqueda es obligar al estado mexicano a conocer que el territorio nacional está lleno de fosas clandestinas.

En su región faltan alrededor de 500 personas, en su pueblo- muy pequeño- hay aproximadamente 80 personas desaparecidas. Un par de meses atrás, a Juan Carlos se le ocurrió que había trabajado mucho a nivel nacional y que le falta trabajar algo directo en ahí donde vivía entonces conversó con la iglesia y con los familiares para organizarse y empezar una búsqueda. En la mañana se reunieron para empezar a definir rutas y en la noche llegó un grupo armado a su casa que amenazó y golpeó a su familia; entonces no seríamos cuatro desaparecidos en la casa. A mi en 8 ocasiones me han intentado matar o desaparecer.

  1. Las madres

Hebe Bonafini, presidenta de la Asociación de las Madres de Mayo, representa el ala considerada radical para la búsqueda de los detenidos-desaparecidos en Argentina, la cual no solo quiere la justicia y la verdad sino también hereda la tarea del cambio revolucionario, anti-capitalista y anti-imperialista que buscaban sus hijos e hijas, por eso afirma tajantemente “vamos a reclamar lo que pasó pero también venimos a reclamar lo que pasa”.

Su voz ha retumbado en esa plaza millares de veces. Una de las más significativas es cuando leyó la carta que el Papa Francisco le envió

¿cómo hacer cuando uno se encuentra una madre de la plaza de mayo a la que le tiraron su hijo al río desde un avión? ¿cómo hacer para decirle el señor está contigo? Yo me callo y les permito todo, todo, me callo y les permito todo, las tomo de la mano y las acompaño……[..]”

y ella comenta “esta cosa que dice el papa de las madres, ..[…]…me da pie para que yo siga diciendo que el presidente [MACRI] y toda su runfla son unos reverendísimos hijos de mil puta”. Esos 90 años que acaba de cumplir se convierten en 20 cuando tiene que oponerse al gobierno actual y en particular, a Macri.

Cada jueves se reúnen en la Plaza de Mayo, son dos toldos y una van blanca estacionada al lado. El día que vamos en la plaza se reúne también una marcha cannábica que colma de jóvenes, de pipas y de porro la plaza. Hebe Bonafini manda callar a quién vende y compra los libros de su propia mesa, dejan ya de vender libros porque estoy hablando y ese ruido no me deja concentrar.

Hebe está sentada con otras madres, todas con pañoleta y unas gafas de lente brillante que combinan con el juvenil ímpetu de su discurso; ella se movilizó, se politizó y no ha dejado de revolucionar las calles argentinas desde que el estado secuestró y desapareció a sus dos hijos y una nuera entre 1977 y 1978 en medio de esa estrategia desquiciada y sistemática de exterminio político del estado argentino y ejército entrenado por franceses y estadounidenses financiado por empresarios que consistió sacar personas de sus casas en coches, torturarlas en el piso de arriba del edificio donde los mismos torturadores dormían con sus familias y después lanzarlas sedadas al río o al mar. El secuestro de mujeres en embarazo, el espacio para partos en el mismo lugar de las torturas y el robo posterior de los bebés es otra de las deudas pendientes de memoria histórica y justicia más importantes del mundo.

Llegamos ahí porque Doña María y Juan Carlos iban a conocer a las Madres de la Plaza de Mayo. Estuvieron parados al frente mientras intervino Nacho Levy, garganta poderosa (http://almagrorevista.com.ar/renuncia-tus-privilegios-amigo/) , y después Hebe. Una cadena de metal divide a las madres del público que como estrellas de rock o hacedoras de milagros, atraen a todos los que queremos escucharlas atentamente, intercambiar palabras, tocarlas y tomarse una foto. Doña María se acerca con sus fotos en las manos y les empieza a contar su historia, de dónde viene y de sus hijos.

La historia de María inicia de manera diferente pero el desenlace comparte la tragedia. Era el 2008, ellos tenían una joyería, trasladaban mercancía y dinero de Oaxaca a Michoacán como parte de su trabajo y tuvieron que pasar por Guerrero. Es más peligroso viajar entre estados en México que entre México y Estados Unidos, dice Juan Carlos; días antes, la fragmentación del negocio de las drogas que provoca Felipe Calderón con su improvisada política antidrogas pero eficiente política de exterminio incendia todo el país con peleas entre cárteles. Entre ellas hay una por el control de la Costa Grande de Guerrero entre Arturo Beltrán Leiva y el Chapo Guzmán en la que acribillan y levantan gente de uno y otro bando y familias.

En medio de esta tensión e ignorándolo todo, dos hijos de Doña María con cinco trabajadores atraviesan Guerrero y en Atoyac de Álvarez son detenidos por la policía estatal y sicarios de Arturo Beltrán Leiva. Nunca aparecen. En el 2010, en Poza Rica- Veracruz- son detenidos por la policía intermunicipal y entregados a Los Zetas. Tampoco aparecen.

En la mesa en la que participaron con investigadoras y activistas de CLACSO, la pregunta inevitable surgió: si en Argentina los detenían-desaparecían por ser perseguidos políticos, por ser de izquierda, ¿qué ocurre en México? ¿Por qué los desaparecen? Este abismo en el contexto de los dos países representaba la mirada entre Hebe y María, madres latinoamericanas de detenidos- desaparecidos. ¿Qué ocurre en nuestro continente que quiebra la vida de sus madres?

En México hay un estado fallido pero también hay una sociedad fallida…y la gente en esa institución no reconocida que es el narcotráfico y el crimen organizado, es una institución que es acunada desde el gobierno y gestada desde ahí, argumenta Juan Carlos.

Uno de los momentos que rompe con la confianza del estado y las víctimas es cuando Felipe Calderón es cuestionado en un evento público por Doña María y él se acerca y la abraza, arguye que si a piedras tengo que atacar los delincuentes, con piedras voy a salir a perseguir los delincuentes. El problema es que salió con armas y atacó a la población, asumiendo que las víctimas eran solo daños colaterales. El presidente genocida, como lo llama Juan Carlos, le promete una investigación contundente sobre lo que le ocurrió a sus hijos. Nunca cumple pero deja detrás de su mandato una estela de muerte, un surco de cuerpos y un trazo de restos, una política de exterminio, una fosa por país.

La incógnita para mi y para muchas madres es la misma, y por qué, por qué a mi, yo traté de darle a mis hijos lo que yo más pude… mis hijos se los llevaron como delincuentes, no les van a servir para sus fines porque mis hijos están creados de otra forma, mis hijos, estoy plenamente segura que si alguien les dijo le vas a quitar la vida a este, les vas a hacer esto o aquello, no les van a servir. Sus hijos fueron los primeros en desaparecer en el pueblo, la cifra aumentó a medida que pasó “la guerra contra las drogas”.

Madres de Plaza de Mayo. Foto: Estefanía

Y hoy las madres han metido las manos a ese cuarto lleno de víboras, de alacranes, que es literal, porque meterte en la sierra, meterte en los cerros, donde inclusive les han picado los alacranes, las víboras, no han mermado el amor por el cual se están transformando. Entonces hoy México tiene un mundo de colectivos, madres luchando formando, afirma Juan Carlos.

La búsqueda de hijos e hijas en cada extremo del continente americano enfrenta a las madres con otras víboras. Entre el mar y la tierra, las madres comparten el dolor, la lucha contra el tiempo y la valentía de exigir justicia, arriesgando su vida propia.

  1. Volver a México

La imagen que se repitió varias veces en las pantallas del foro de CLACSO eran las caras de Macri, Bolsonaro y Trump. La atención la acaparó la llegada del nuevo presidente a Brasil y las elecciones que se vienen en Argentina el próximo año. Poco se discutió sobre la llegada de Andrés Manuel López Obrador al poder; un balance del “progresismo latinoamericano” sería muy útil para entender qué enfrenta el cambio de gobierno en un mundo derechizado. No obstante la pregunta surgió durante toda la semana en las diferentes conversaciones que tuvieron María y Juan Carlos ¿Y Andrés Manuel López Obrador, AMLO [MORENA]?

Hubo transición, y un cambio de gobierno puede ser un cambio importante o un cambio de cachete para que sigan poniendo el cachete y te sigan dando bofetadas. Y puede ser desde la cuarta transformación, hasta una transformación de cuarta, dice tajantemente Juan Carlos. Lo que más preocupa es el proceso de militarización del que ha sido objeto el país, desatado desde la llegada al poder de Felipe Calderón, sostenido por Enrique Peña Nieto quien además ha querido institucionalizar con la Ley de Seguridad Interior que oficializa el uso de fuerzas militares para tareas policivas. Considerada inconstitucional por el poder judicial, Andrés Manuel López Obrador (MORENA) se plantea revivirla y mantenerla, en contravía de lo que las víctimas han pedido con insistencia: encuartelar a los militares[2].

Así se viene la tensión entre movimientos sociales y gobiernos “progresistas” en América Latina, un escenario que ha tendido a plantearse hacia la cooptación, causando una especie de desmovilización social que ha redundado en su debilitamiento o clientelización. Ellos lo señalan con claridad y aunque votaron por AMLO saben que se vienen negociaciones difíciles como la de “justicia transicional” y el “perdón”. Estas agendas están mediadas también por organizaciones internacionales y nacionales de lobby político y también por la lucha de voces de “expertos” que empiezan a disputar la legitimidad y la representación de sectores, en este caso el de las víctimas, en parte por lograr influencia en el gobierno y acceso a recursos, a costa de la voz de quienes dicen defender.

El reto es pensar una justicia transicional en una guerra que no cesa, donde cada día siguen los muertos, los desaparecidos y los feminicidios. ¿Cómo pensar una justicia previa a la transición a la paz, aún cuando se mantiene la militarización? ¿Cómo crear mecanismos para que la voz de las víctimas no se pierda en la maraña de expertos y de organizaciones sociales?

Doña María. Foto: Estefanía

Todo este camino tiene un objetivo inmediato; la Brigada Nacional para la Búsqueda de Desaparecidos que va a ser en Guerrero el 19 de enero del 2019. Necesitan voces, apoyos, ruido, abrazos, comentarios, mensajes de fortaleza y aliento de toda América Latina. Es la cuarta brigada que emprenden y van a ir a uno de los estados con mayor reporte de desaparecidos en el país. Con palos y palas caminarán entre monte, sierra, cerros, para buscar a sus hijos e hijas.

Tras días intensos, Doña María se despide doy las gracias, me siento muy agradecida por dar su tiempo y su cansancio y que jamás lleguen a tener una situación como la nuestra.

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[1] Nada de esto se hubiera podido escribir sin la ya famosa vehemencia del compañero Julián. También de la generosidad de Andrés, que acompaña comprometidamente el camino de Doña María y Juan Carlos y la búsqueda de los miles de desaparecidos en México.

[2] “Los índices aquí expuestos alertan sobre el uso excesivo y desproporcionado de la fuerza letal como posible patrón de comportamiento de las fuerzas federales. Aunque el número total de enfrentamientos y muertos en enfrentamientos ha disminuido desde 2012, el índice de letalidad y la relación entre civiles muertos y miembros de fuerzas de seguridad muertos en enfrentamientos han permanecido elevados. Esto podría mostrar la inercia del aprendizaje institucional sobre el uso excesivo de la fuerza”. https://www.nexos.com.mx/?p=25468

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Categoría

Argentina, Internacional, Política