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martes, diciembre 1, 2020

“EN DEMOCRACIA, EL KIRCHNERISMO FUE EL GOBIERNO QUE TUVO MÁS DESAPARECIDOS”

Reportaje a Eduardo Soares (Parte l)

Hace unos pocos días estuvimos con Eduardo “el Negro” Soares, incansable militante, abogado de DDHH, fundador de la Asociación Gremial de Abogados, más conocida como “La Gremial”, y tuvimos la oportunidad de establecer una entrevista donde puso luz sobre cuestiones relacionadas a la historia de ese colectivo, sus objetivos, su vigencia y los resultados de una lucha donde ni él ni sus compañeros jamás han bajado los brazos.

Publicamos a continuación la primera parte de esa charla:

RC: Explicanos cómo, cuándo y por qué nace “La Gremial”.

ED: Año 1969… Después del Cordobazo. Se crea la Asociación Gremial de Abogados porque se da una situación muy parecida a la actual. Ya en esos tiempos se percibía que en general los colegios de abogados respondían a los grandes estudios jurídicos, al Estado o a grandes empresas. En cambio, los abogados que defendían presos políticos, sobre todo, eran perseguidos o reprimidos. Estamos hablando del fin de la dictadura de Onganía, principio de la dictadura de Lanusse. Entonces ahí varios compañeros, algunos de ellos próceres nuestros como Ortega Peña, Duhalde, Hernández, Sinigaglia y otros, comienzan a armar la idea de una asociación a partir de dos o tres movimientos. Uno de ellos nace en Córdoba, otro en Capital y otro en Rosario. En 1969 más de 200 colegas se juntan en Córdoba, y ya en 1970 se funda la Asociación Gremial de Abogados. Luego hay uno o dos congresos más, pero ya en 1974 no se podía funcionar más porque la represión era muy grande. Primero lo matan a Ortega Peña, luego a otros colegas, y dos años más tarde ya se disuelve todo…

RC: ¿Y durante la dictadura del ’76…?

ED: No. No existió. Muchos de esos abogados fueron desaparecidos o reprimidos. Por ejemplo, muchos de los abogados de “La noche de los lápices” eran colegas de La Gremial. El proceso militar arrasó con todo. Prácticamente los que estábamos presos en esa época no teníamos abogados. Un abogado se presentaba en las puertas de un campo de detención y lo chupaban. Eran muy pocos los casos que tenían abogados particular. La mayoría de los detenidos teníamos abogados de oficio.

RC: ¿Y después de 1983, cuando empieza la democracia?

ED: Es interesante la pregunta, porque después de 1983 siguió habiendo muchos presos políticos. En realidad, nunca dejó de haber presos políticos…

RC: ¿Cómo es eso…?

ED: Claro, es una discusión que justamente comenzó entonces entre los organismos de DDHH, los partidos de izquierda y otras fuerzas. Fue un debate muy importante por definir quién era preso político y quien no. Porque antes del golpe, si un compañero de cualquier organización caía robando un coche se lo consideraba un preso político. Era obvio que lo robaba para la organización, no para dar una vuelta. Pero a partir del ’83 comenzaron a haber muchas discusiones en torno a cuestiones puntuales, como por ejemplo cuando metieron preso a Firmenich. Ahí la discusión se derivó al hecho de que no estábamos de acuerdo políticamente con Firmenich, o si estábamos de acuerdo por ejemplo con los presos de Quebracho, o cuando fue lo de La Tablada, etc. Y así montones de casos. Entonces a partir de ahí, muchos abogados que defendíamos presos políticos empezamos a juntarnos desde distintos lugares del país. Éramos muy poquitos y casi todos viejos. Para que te des una idea, yo era el más joven de todos. Ahí, con el Dr. Héctor Chávez, de Mendoza, que estuvo 8 años preso y que llevó adelante casos de delitos de lesa humanidad, entre otros, una de las primeras cosas que definimos en nuestra declaración de principios que “preso político es todo aquel que quebranta una ley en virtud de sus luchas sociales, políticas, o en virtud de llevar adelante una decisión del colectivo al que pertenece.”

RC: O sea que la causa determina si es un preso político o no…

ED: Exactamente. Por ejemplo, hubo una discusión muy grande cuando fue baleado Jorge Bergés, aquel médico torturador del Pozo de Banfield. Cayeron varios presos a raíz de ese hecho a quienes yo defendí. Me acuerdo que me decían “y bueno, fíjate, se cortaron solos…”, “no son presos políticos”. Esas discusiones en los ’70 no existían. Si buscás en la página de la Asociación vas a ver todo lo que te cuento cuando leas nuestra Declaración de Principios.

RC: Volviendo a la historia de la Asociación ¿Entonces cuando se volvieron a juntar?

ED: Pasaron muchos años. Recién en 2008…

RC: ¿Y en todo ese tiempo?

ED: Atravesamos todo el alfonsinismo y todo el menemismo, defendiendo presos cada uno por su lado. Pero en 2008 nos encontramos en una situación muy particular, ya que era el auge del kirchnerismo que no reconocía ni presos políticos ni desaparecidos, siendo que fue el gobierno que más cantidad de presos políticos tuvo. Y estamos hablando de cientos de presos de los que todavía tenemos causas abiertas. El kirchnerismo fue el gobierno que más desaparecidos tuvo en democracia: nueve. Fijate que sin incluir el caso de Julio López, es el único gobierno condenado por la Comisión Interamericana de DDHH por la desaparición forzada de personas. Recordemos por ejemplo el caso de Iván Torres, en Chubut (*), el de Facundo Rivera en Córdoba (**), a Sergio Ábalos en Neuquén (***), a Daniel Solano en Río Negro (****). Es decir, hubieron muchos desaparecidos, a tal punto que los Kirchner fueron obligados por la Corte Interamericana de DDHH a cambiar el Código Penal, al incorporar una figura que no existía: la desaparición forzada de personas. El “gobierno de los Derechos Humanos” no tenía en cuenta la ausencia de esa figura en el Código Penal.

RC: Me sorprenden los datos. Justamente te iba a preguntar cual fue el período de gobierno desde 1983 hasta hoy, donde hubo más desaparecidos…

ED: Con el kirchnerismo. No te quepan dudas. Y muertos en situaciones de conflicto, aproximadamente 25. Por ejemplo, tenemos los 4 del Indoamericano, donde fueron imputados policías de la Ciudad, pero también policías de la Federal. O los casos de Diego Bonnefoy, Nicolás Carrasco y Sergio Cárdenas, asesinados por la policía de Bariloche, tenemos asesinados en Jujuy, los 10 Qom en Formosa, los 4 de José León Suárez, en fin, casi 200 presos cuando la pueblada en Haedo, cuando quemaron los trenes. Calculo que algunos de los que participaron allí estuvieron presos dos años. Recuerdo a Aníbal Fernández cuando salió a decir que eran “terroristas del MTP”, cuando todos sabíamos que esa organización no existía más. En resumen, para nosotros fue la época más jodida por dos razones. Primero, porque como abogados de DDHH éramos poquitos y nos estábamos reagrupando. Y segundo, porque el kirchnerismo estaba en su apogeo y negaba todo. No era fácil…

RC: Además era contradictorio con el discurso oficial…

ED: ¡Pero claro! Los organismos de DDHH que en un porcentaje muy alto eran kirchneristas, también negaban la situación. No cabe duda que estaban cooptados. Si lo de Guernica hubiera pasado en aquel momento, también lo hubieran negado.

RC: Volviendo a la noción de preso político, ¿hay alguna cuestión jurídica que establece diferencias en su trato como tal?

ED: No hay diferencias. Se lo trata como a cualquier preso común.

RC: Ah… Mirá vos.

ED: Eso sí. Los únicos gobiernos democráticos que incorporaron leyes antiterroristas, fueron el de Perón en 1974 con la Ley 2840, (por la cual fuimos en cana un montón de gente, aun cuando muchos de esos que fuimos en cana militábamos en la JP o en alguna otra organización peronista. ¡O sea que nos aplicaron las leyes antiterroristas a nosotros mismos…!); y otro fue el gobierno del kirchnerismo, que votó unánimemente la Ley Antiterrorista. Son esas mismas leyes que luego pretendieron aplicar Patricia Bullrich y Macri. Ahora, volviendo a tu pregunta anterior, cuando vos caés en cana, el procedimiento siempre es el mismo. Es decir, no hay un tratamiento especial para un preso político. Te doy un par de ejemplos. Los anarquistas que cayeron por querer volarle la estatua a Ramón L. Falcón, que al final, terminaron autolesionados, no se si te acordás, cuando cayeron nosotros los defendimos pero con la misma ley del código penal que se aplica para todos los casos. Siempre es así. No sólo eso, incluso a incluso a veces te la complican. Como en aquel caso de Rolando Echarri, el chico peruano reclamado en extradición por el Estado Peruano. Vos fíjate, Rolando Echarri pertenece al MOVADEF. Cae preso acá en Argentina y lo pide el Estado Peruano acusándolo de haber pintado una pared pidiendo libertad a los presos y de haber agitado una bandera roja con una hoz y un martillo. Esa es la acusación. Acá eso no es delito. Pero allá son 27 años de cárcel. Cuando nosotros lo defendimos en el juicio oral dijimos que eso no es delito. El juez dijo que estaba de acuerdo con la defensa y salió en libertad. ¿Qué dijo la Corte cuando apelaron? Dijo sí, es delito. ¿Cuál fue el argumento? “Depende de quién lo haga”. Es decir, si cualquier ciudadano pinta una pared y pone “libertad a los presos”, en una de esas no es delito. Pero si el que lo hace es un miembro del MOVADEF por ejemplo, entonces sí es delito. En este caso la Corte aplicó ese concepto, es decir, el concepto antiterrorista. Fueron bien lejos, “no sólo es delito”, dijo, sino que también cometen otro delito el que le da la pintura y el que le enseña a pintar. En fin, esas leyes las votó el kirchnerismo, “el gobierno de los Derechos Humanos”. Discutíamos en esa época con los K porque nos decían, “bueno muchachos, nosotros tenemos que hacer ésto porque no los pide el GAFI, bla, bla, bla… Pero no lo vamos a aplicar nunca”(sic) ¡No lo van a aplicar ustedes pero lo van a aplicar otros! Y lo aplicaron ellos mismos.

RC: Durante el macrismo se habló mucho del tema de los presos políticos. Hubo luchadores sociales presos, pero también hubo funcionarios y empresarios ligados al gobierno kirchnerista. ¿Uds hacen una diferencia con respecto a esto? ¿Son todos presos políticos?

ED: El kirchnerismo puso a todos en la misma bolsa. Pero nosotros aplicamos nuestra declaración de principios. Por ejemplo, si ese preso, que fue un funcionario, tal el caso de José López, el de los bolsos, si el kirchnerismo lo reivindica como propio diciendo “ese dinero era para nuestro proyecto político, y nosotros mismos lo mandamos a chorear ese dinero”, probablemente sea entonces un preso político. Si a De Vido, o a Schiavi, o a Jaime, o cualquiera de esos que están acusados de estafa al Estado, de grandes negociados, etc., su organización los reconoce como propios, bueno, entonces empezaríamos a discutir si son presos políticos. Pero eso no sucedió. Para nuestros principios, la Gremial de Abogados, eso no define la figura de preso político. Para nosotros político es aquel preso que cayó luchando en situaciones sociales, sindicales, estudiantiles, territoriales, o por fracturar leyes en función de una definición del colectivo al que pertenece. Nosotros no vimos que ninguno de ellos entraba en ese encuadre. Pero efectivamente por ejemplo, lo vimos en la primera causa que le adjudican a Milagro Sala. En ese momento nos ofrecimos a defenderla. Pero por esa causa fue sobreseída. Podemos tener miles de diferencias, pero eso no importa. Lo mismo cabe para el caso de la toma de la comisaría donde se lo imputó a D’Elía, con quien también tenemos enormes diferencias. Pero en nuestra declaración de principios los nombres que cité más arriba no encuadran. Ni los ministros, los funcionarios, López, el de los bolsos…

RC: Claro, ahí ya estamos hablando de corrupción, de cometer delitos para beneficio propio.

ES: Por supuesto. Por eso nosotros tratamos de no debatir sobre esos presos, y cuando nos piden una explicación al respecto vamos a nuestra declaración de principios donde las acciones de esas personas no encuadran.

RC: Salgamos de esta cuestión puntual y volvamos a los que efectivamente consideramos presos políticos. ¿No ves una contradicción en el hecho de tener que defender con las leyes del sistema a quienes justamente son acusados de quebrantarlas por luchar contra ese mismo sistema?

ED: Es una muy buena observación. En este punto nosotros decimos lo siguiente: la Gremial de Abogados no fue, ni es, ni será nunca “la prepaga de una organización política”. Qué quiere decir. Todos tenemos alguna militancia en alguna organización política. Algunos son independientes incluso, pero las organizaciones donde cada uno de nosotros milita son varias, en un arco que va desde el peronismo hasta el troskismo.  Pero así y todo, entendemos colectivamente que el sistema capitalista es uno de los sistemas más crueles e injustos de la historia de la humanidad. Un sistema injusto no puede producir leyes justas, ni jueces justos, ni fiscales justos. Con esto no estoy ofendiendo ni a jueces ni fiscales, que pueden ser buenos tipos – en general son unos hijos de puta – (risas). Justamente, ésta es una cuestión que hemos discutido con, llamémoslos, esos “buenos tipos”. Pero todos, unos y otros, están adentro del sistema capitalista. Entonces no podemos considerar, por más buenos tipos que sean, que sean jueces “justos” aquellos que administran la “justicia” del sistema. Y la Constitución vigente por ejemplo, la de 1994, es una constitución trucha armada entre gallos y medianoche por Alfonsín y Menem para prorrogar la reelección, todo muy trucho, todas leyes muy jodidas. Por eso con todo el dolor del alma le decimos a los familiares de las víctimas, por ejemplo las del gatillo fácil, que no pidan justicia, sino que luchen, peleen por sus familiares muertos. ¿Pero justicia a quién le vas a pedir? ¿Al injusto?. Con esta debida aclaración aparece lo que vos me planteás en la pregunta. Nosotros no creemos en las leyes. Y vos dirás, ¿cómo un abogado no cree en las leyes? Bueno, nosotros seremos seguramente una minoría y una excepción en los colectivos de abogados, incluso entre “las izquierdas”. Pero nos valemos de las leyes, aún cuando esas leyes sean de nuestros enemigos capitalistas, y a veces incluso, las de nuestros enemigos imperialistas. Aunque La Gremial no responda a ningún partido político en especial, es un colectivo de solidaridad y de lucha anticapitalista y antimperialista. Claramente. Insisto, nosotros nos valemos de esas leyes cuando nos sirven. Cuando no nos sirven las fracturamos. Por eso le decimos a los más jóvenes que no piensen como abogados. Si se da el caso que haya que defender por ejemplo a una comunidad mapuche, o una toma, o un tipo que tiró una piedra, otro que tomó una fábrica o cortó una ruta, en fin, lo que sea, pónganse a ver cómo se resuelve cada caso. Después vemos si nos valimos de la ley o la fracturamos. Eso es secundario… ¡Si los fiscales y los jueces también la fracturan la ley! Se la pasan fracturando, inventando cargos, testigos, etc. ¿Cómo no lo vamos a hacer nosotros para defender a nuestros compañeros? Los dos elementos de control que hoy hay en los barrios desde hace 10 o 15 años, son el gatillo fácil y las causas armadas. Son verdaderas herramientas judiciales para controlar a los pibes pobres. Es decir, “te mato y no voy en cana porque total siempre va a haber un juez y un fiscal que me van a proteger, me cubren, destruyen pruebas, etc.” Y el otro mecanismo es la causa armada. Por ejemplo, “mataron a una viejita allá y le armamos una causa a un grupito de pibes que acá me hacen quilombo”. Y aunque después el juicio no prospere, a los pibes los metieron mínimo 3 años en cana. Lo que no quita que a veces también se logre una condena. Porque el sistema judicial arranca desde el preventor, es decir, desde el cabo que está haciendo la ronda acá abajo mientras vos y yo estamos hablando, y que llega al presidente de la Corte Suprema de Justicia. Es todo un sistema, una esfera armónica. Ese es el sistema de justicia del capitalismo, un sistema que está al servicio de la explotación. Por eso, si vos pensás como abogado, perdiste. Primero abrí la cabeza, y después fíjate como metés la cabeza adentro de las leyes. Lo importante es ganar el caso.


(*) https://www.elextremosur.com/nota/26680-ivan-torres-un-desaparecido-en-democracia-y-un-pacto-de-silencio-de-la-policia/

(**) http://www.laizquierdadiario.com/Seis-anos-sin-El-Rubio-del-Pasaje-donde-esta-Facundo-Rivera-Alegre

(***) https://argentina.indymedia.org/2020/09/02/familiares-de-sergio-avalos-declaran-en-la-causa-por-su-desaparicion/

(****) https://www.vdmnoticias.com/noticias/leer/-reivindicamos-a-daniel-solano-como-un-trabajador-/1489

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