Page 6 - REVISTA CENTENARIO N°-10
P. 6

Revista Centenario N°10 – Julio de 2020



            definición, toda conclusión, no a conceptos establecidos a priori, sino por el contrario al más
            estricto rigor científico.
                 En segundo lugar, no tiene sentido encarar una cuestión tan compleja como la cuestión
            de  la  Deuda  sin  intentar  la  comprensión  de  su  lógica  sistémica,  conforme  a  sus
            particularidades, continuidades y tendencias.
                 Siempre que se tenga la legítima pretensión de comprender un aspecto particular del
            sistema capitalista, es necesario analizar ese aspecto desde su multiplicidad concreta hasta
            su  abstracción  mínima.  Sólo  de  ese  modo  se  nos  hace  posible  develar  la  manifestación
            fenoménica de la sustancia dentro del universo de las relaciones sociales que caracterizan a
            dicho sistema.
                 El  presente  trabajo  intenta  demostrar  que  la  Deuda  no  solamente  constituye  un
            instrumento  de  subordinación  económica  o  de  dependencia  política,  sino  una  determinada
            relación de poder que se despliega de acuerdo con cada etapa de reproducción del sistema
            capitalista.
                 Esto significa que la deuda es parte de una matriz que responde a un esquema de poder
            resultante de la lucha de clases, donde distintas fracciones logran consolidarse como fuerza
            social, para atraer y subordinar a otras clases y fracciones, dando forma a los bloques de
            poder.

                 El Estado de bienestar. Un “lapsus” temporal del capitalismo.

                 Distintas corrientes historiográficas suelen presentar el crack de 1929 como una crisis
            financiera producto de la caída de las acciones bursátiles en New York, crisis que se extendió
            luego al resto del mundo occidental.
                 Sin  embargo,  no  nos  conforma  la  sola  idea  de  que  aquella  depresión  fue  apenas  la
            consecuencia  de  la  ambición  desmedida  de  un  grupo  de  irresponsables.  Por  tal  razón,  y
            conociendo  el  funcionamiento  del  sistema  capitalista,  dicha  depresión  se  presenta
            fundamentalmente,  como  el  desequilibrio  permanente  entre  la  oferta  y  la  demanda
                                                                                                                1
            preexistente en el capitalismo.
                 El exceso de producción, con respecto a las necesidades insatisfechas de la población,
            una  y  otra  vez  demostró  que  las  crisis  forman  parte  de  los  ciclos  de  reproducción  y

            1
             En el famoso libro “el crash de 1929”, de John Kenneth Galbraith, las causas de la debacle son puestas en la ambición
            desmedida de los norteamericanos (genéricamente) para hacerse ricos.
            “Durante 1925 el deseo de hacerse rico sin esfuerzo llevó hasta Florida un número de personas satisfactoriamente creciente
            todas las semanas se procedía a nuevas parcelaciones de terrenos… En Florida se dividió la tierra en parcelas edificables y
            éstas fueron vendidas mediante el pago inicial de un 10 por ciento. Estaba claro que muchos de los desagradables terrenos
            que cambiaron de manos de esta forma eran tan repugnantes para los compradores como para los que pasaban por las
            inmediaciones. Los compradores no tenían la menor intención de vivir en ellos, y era difícil suponer que alguien se decidiese
            a hacerlo. La realidad era que esos dudosos activos aumentaban de valor día a día y podían revenderse con razonable
            beneficio en una quincena”.
            Si  bien,  la  crisis  se  manifestó  con  la  caída  de  las  acciones;  de  mercados  con  activos  “dudosos  o  ficticios”,  no  logró
            comprender que ese fenómeno fue parte de un entramado social en el que subyacen las verdaderas causas del sistema
            capitalista.


                                                                                                                5
                                                  www.revistacentenario.com
   1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11